¡Tilín! ¡Tilán!
¡Tilín! ¡Tilán!
¡Cómo me gusta mi sacristán!
¡Por lo bien que acompaña la misa,
su campanita! ¡Tilín! ¡Tilán!
Autor: Anónimo
Fuente: Bárcenas Freyre, Jose. Su majestad la marinera: pocos ya quedan que te canten, que te bailen y que te quieran. Lima – Perú, 1990, p58.