Cuando Dios se determina, a acabar con los mortales; no le valen los cordiales, ni los caldos de gallina. Autor: AnónimoFuente: Bárcenas Freyre, Jose. Su majestad la marinera: pocos ya quedan que te canten, que te bailen y que te quieran. Lima – Perú, 1990, p88.
1. Pobre soy, porque no tengo 2. la dicha del poderoso. 3. Como pobre, soy dichoso 4. y en mi dicha me mantengo Autor: AnónimoFuente: Bárcenas Freyre, Jose. Su majestad la marinera: pocos ya quedan que te canten, que te bailen y que te quieran. Lima – Perú, 1990, p90.
Versión 1: Autor: AnónimoFuente: Bárcenas Freyre, Jose. Su majestad la marinera: pocos ya quedan que te canten, que te bailen y que te quieran. Lima – Perú, 1990. Versión 2: